Desde su punto de vista, ¿cuál es el mensaje que tendría que llegar a la población general este día?
Hoy, en el Día Internacional de las Enfermeras y los Enfermeros, seguro que podremos acceder a muchos artículos de opinión al respecto, que aportan diferentes miradas que traducen diferencias formas de entender la profesión. Quizás no es necesario intentar sorprender con nuevas narrativas, sino rescatar exposiciones brillantes de compañeras enfermeras, como Carme Espinosa Fresnedo (presidenta electa de la North American Nursing Diagnosis Association, NANDA), cuando dice “que las palabras nos sirven para explicar nuestro mundo y para conocer el mundo que nos rodea”.
Pero hoy, como directora de enfermería de la Clínica Galatea, debo tener un recuerdo especial para cuando las enfermeras “nos rompemos», porque los profesionales de la salud también necesitamos ser ayudados. Por este motivo, la Clínica Galatea intenta ofrecer un espacio seguro, equilibrado y compasivo para que las personas atendidas experimenten el sufrimiento, pero también se permitan experimentar la alegría. Quiero transmitir que es un espacio donde, si necesitamos ayudar, podremos trabajar con el corazón abierto y con relaciones no jerárquicas, pero con límites sabios.
Personalmente, el paso por la Clínica Galatea, como profesional de la salud mental, me ha permitido ver de cerca la ruptura del compañero o compañera y también repensar la forma en que tratamos la angustia mental y emocional grave.

