¿Por qué vuelven algunas molestias cuando retomamos la rutina?

Has estado varias semanas prácticamente sin acordarte de esa molestia cervical, de la tensión en la espalda o de esa zona que suele cargarse.

Vuelves al trabajo, recuperas tus horarios habituales y, pocos días después, aparece otra vez.

Es fácil pensar que el problema es simplemente “la vuelta a la rutina”. Pero hay algo más interesante detrás: ¿por qué una molestia que parecía haber desaparecido vuelve cuando recuperamos determinadas actividades?

Que haya dejado de doler no siempre significa que todo haya cambiado

Durante las vacaciones solemos modificar considerablemente nuestro día a día.

Pasamos menos horas delante del ordenador, reducimos determinados esfuerzos, cambiamos nuestros horarios y dejamos de repetir algunos de los movimientos o posiciones habituales del resto del año.

La exigencia sobre el cuerpo cambia.

Y cuando disminuye la carga sobre una zona, también puede disminuir la molestia.

El problema es interpretar esa ausencia de síntomas como una señal de que aquello que los provocaba necesariamente ha desaparecido.

El cuerpo se adapta constantemente

Nuestro cuerpo tiene una enorme capacidad de adaptación.

Cuando una articulación pierde movilidad o una zona no trabaja de forma eficiente, otras estructuras pueden asumir parte de ese trabajo.

Durante un tiempo, quizá ni siquiera lo notes.

Pero cuando recuperamos determinadas exigencias —muchas horas sentados, conducción, entrenamiento, movimientos repetidos o jornadas más largas— esas compensaciones pueden volver a hacerse evidentes.

Por eso algunas molestias parecen desaparecer y regresar siempre en circunstancias similares.

¿Por qué vuelve siempre al mismo sitio?

Precisamente porque el lugar donde aparece una molestia no siempre es el único que debemos observar.

Imagina una zona que lleva tiempo asumiendo más trabajo porque otra no se mueve como debería.

Cuando reduces la actividad, esa zona recibe menos carga y puede dejar de molestarte.

Pero al recuperar el ritmo habitual vuelve a asumir el mismo trabajo.

Y la molestia reaparece.

Por eso, cuando un problema se repite una y otra vez, puede ser útil observar cómo se mueve el cuerpo en conjunto, y no únicamente centrarse en el punto donde aparece el síntoma.

Volver a la rutina puede hacer visible lo que estaba en silencio

Septiembre no tiene por qué ser el causante de una molestia.

A veces simplemente recupera las condiciones en las que esa molestia solía aparecer.

Si durante las vacaciones has descansado más y has cambiado tus hábitos, tu cuerpo ha estado expuesto a unas demandas diferentes.

Al recuperar tu actividad habitual, vuelves a poner a prueba su capacidad para responder a esas cargas.

Y eso puede explicar por qué determinadas molestias reaparecen justo ahora.

¿Qué ocurre si una molestia vuelve de forma recurrente?

Si cada cierto tiempo aparece el mismo dolor, desaparece y vuelve de nuevo cuando aumenta la actividad, merece la pena intentar entender qué está ocurriendo.

En una valoración quiropráctica no observamos únicamente dónde aparece la molestia. También valoramos cómo se mueve la persona y cómo responden las distintas zonas ante el movimiento.

Porque muchas veces la pregunta más interesante no es únicamente “¿dónde te duele?”, sino “¿por qué vuelve?”.

Quiropráctica Abad Vázquez
C/ Santa Fe, 1 · Sevilla
696 23 00 40
www.quiropracticaabadvazquez.com

Compartir el Post:

Artículos relacionados

Abrir chat
1
💬 ¿Necesitas ayuda?
Hola 👋
¿En qué podemos ayudarte?